En esta ocasión, nuestros diálogos nacen del profundo acto de cuidar: no solo el agua que nos da vida, sino también la tierra que nos sostiene y la comunidad que juntos sembramos. Desde las necesidades que brotan de nuestro propio territorio, abrimos un camino de conversación que inicia con un espacio abierto donde tejemos, de manera colectiva, la visión de futuro para la infraestructura cultural de Barichara, continúa al reconocer las tensiones comunitarias, familiares y personales que atraviesan a las mujeres en su acceso a los derechos fundamentales, y se despliega finalmente en la exposición del libro Escuelas Audiovisuales de Colombia, .

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